Digo hoy, pero ya es ayer

Abrí mi blog en el año 2016, como un esbozo. No fue hasta el 2017 que me atreví a escribir mi primera entrada. Junto con el 2018 fueron años muy buenos en este plano. Conocí a personas maravillosas que compartían mis inquietudes. A partir de aquí fui bajando el ritmo casi vertiginosamente.

Sufrí pérdidas, unas he de decir que positivas (con el pasar del tiempo me di cuenta), otras nefastas.

Desarrollé un miedo atroz a seguir escribiendo. Apenas frases perdidas en alguna hoja. Dejé de lado lo que me hacía feliz. Escribo ahora en pasado algo que sigue siendo presente.

Hoy, revisando cuadernos escritos de ideas y de proyectos, en fin, de ilusiones, me pregunté «por qué». Supongo que la vida, la vida…

Entré en WordPress, vi esto y recordé y añoré. A veces, por no recordar, uno pierde hasta la memoria.

Continúo sin ganas, con miedo, pero con la esperanza de poder cumplir lo que un día os prometí a algunos de vosotros.

M. L. F.