Amara

Dibujo: Nessa G.

– Amara…, ¿qué te pasa…?

– …

– Últimamente, te noto ausente. Te quedas mirando al infinito, como ahora, y siento que desaparezco de tu mundo.

Mírame, te lo ruego. Me tienes muy preocupado. Hace días que sólo le sonríes al horizonte y tus ojos sólo miran serenos al cielo.

Tengo miedo.

– …

– No quiero presionarte… No quiero que hagas nada que no quieras hacer.

Sólo háblame, por favor…

Amara giró lentamente su cabeza hacia él. Le miró fijamente. Sus ojos eran todavía más verdes de lo que él recordaba. Destellos azules parecían asomar cuando el sol reflejaba de lleno su luz en ellos. Separó lentamente sus labios, más rojos que nunca, dejando escapar el aire que parecía contenido en ella desde hacía años, y habló:

– Sólo sueño.

Paralizado, como si fuera la primera vez que la veía, asintió y le impulsó a que continuara.

– Sólo sueño despierta. Sueño con nosotros dos, con lo que pudimos haber hecho juntos.

Las promesas de miles de aventuras que correríamos las hago realidad en mi pensamiento porque el tiempo las ha ahogado, y nosotros también…

Amara no apartaba la mirada de él. Empezaron a asomar lágrimas en sus ojos. Se había callado muchas cosas. Cosas que pensó que a él no le interesarían y que, por otra parte, no le interesaban.

La culpa, si es que existe, es de los dos. No supimos aprovechar lo que teníamos. Nos dedicamos a dejar pasar los días y a empezar con “quizá mañana”, pero ese mañana nos consumía en cada presente. Ahora ya pasó…

– …A-ma-ra…, yo…

– No digas nada, por favor. No hace falta,en serio.

Amara giró de nuevo su cabeza hacia el horizonte, que hacía más verdes sus ojos y más azules sus días, y respiró profundamente.

Por fin, después de tanto y nada, se sintió libre.

M. L. F.

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A-Troz-os

A-Troz-os

Mi séptima colaboración en “El poder de las letras”.

La boca

haciéndose

pequeña.

Los ojos

alargándose

hasta las sienes,

son ahora como líneas

que dejan pasar

un átomo de luz,

quizá.

Cuesta respirar.

Las fosas nasales

apenas dos puntos.

Las orejas cortadas

el oído

muerto.

El cerebro en off.

No hay información.

Me pregunto:

¿será lo mejor?

Porque a veces…,

puedo jurarlo

a veces…,

me duele el corazón.

M. L. F.

Cataratas de decepción

Colaboración en “El poder de las letras”.

Mis ojos ya no brillan con el fulgor del ayer.

Se han vuelto esquivos,

planos

tristes

vagos,

yo qué sé.

Hartos de tantas miradas sin vuelta;

de tantas miradas de mentiras llenas;

de tanto tanto que siempre les faltó.

Quemados de soñar tan lejos y no ver nada.

Rendidos, como vueltos hacia atrás.

Privados de la vida tras los cristales.

Rotos de promesas falsas de ir más allá.

Exhaustos casi

Casi muertos

Casi ahogados

sin llorar.

M. L. F.

Eternos

Eternos

I

Sólo quería decirle…,

que su aroma

rasgaba el aire del otoño

y ponía la luz

contra los cristales.

II

Te miro,

aunque no me veas.

Te siento,

aunque no me toques.

III

Déjame quererte libre

libre

Déjame quererte así

Cuando esté la mar baja

y la quietud de las luces anuncie

el vuelo de las aves hacia el verde infinito

de tus ojos…

Ahí,

ahí déjame quererte libre

libre

déjame quererte así.

IV

Contigo…

A

P

K

2

M. L. F.

Algo inesperado

*Para “Reto 5 líneas” septiembre, de Adella Brac.

No es que me aburriese demasiado ir a la playa con mi primo “el cachas”. Bueno, la verdad es que sí. Todo el día exhibiéndose ante los ojos nerviosos de aquellas chicas… Sin embargo, uno de esos tediosos días, se le ocurrió, bendición, proponerme que hiciéramos un castillo, como los de los barcos. Ajeno yo a su astucia, tiempo después, me enteré de que había sido para llamar la atención de Marcos, marinero de vocación.

M. L. F.