Latidos

Mi colaboración semanal en “El poder de las letras-Página de escritores” de cada domingo.

Me quedé prendida

en la parte de arriba

de mis emociones

colgando por dentro.

Miré la salida

que había aprendido

con la razón

golpeandome el pecho.

Quise apoyarme

en la barra de mis recuerdos

sintiendo mi mundo

caer al infierno.

Porque…,

¿por qué no te alejas

girando tu cuerpo

a medias con tu sonrisa?

-Me preguntaba-.

No quise oír la respuesta

caer

rodando

por la escalera

diciéndome nada.

M. L. F.

Artista erigido

Mi colaboración semanal en “Salto al reverso” de cada lunes.

Conocí a Gräfenberg el día de mi debut como trompetista en el Café Dublín junto con una compañera más habitual en esta plaza, que hacía el número del trombón.

No podía dejar de mover mis dedos sobre la barra de mármol del bar y dar coces contra la madera que la sostenía. La música iba acorde con mi pánico escénico. Era la primera vez.

Es curioso que conociera a este hombre el mismo día que enseñaba el arte de mi instrumento a un público que no conocía. Se acercó y me invitó a una negra haciéndole un gesto con la cabeza al camarero. Juro que no sé cómo, pero me la bebí de un sorbo. Al contrario de lo que creí, me puse aún más nervioso. El tipo me miraba con ojos de gato. No pronunció ni una sola palabra. Yo tampoco. La situación era absurda. Al fin, abrió la boca para decir que me relajase, que todo iba a salir bien, que mi trabajo duro daría esta noche sus frutos. Ganaría pasta, reconocimiento, todo lo que deseara. Una buena visión, pensé. Desconfiado, pero sin intuir sus intenciones, sentí como su mano se deslizaba por mi pierna hasta llegar a mi paquete.

—Para que te vayas calentando…, —me dijo.

—Pero, ¡¿qué coño haces?! —le solté apartándolo bruscamente.

—No levantes la voz, capullo, soy tu jefe. Esta noche no me puedes dejar mal, ya sabes… Así que, ¿por qué no empiezas a calentar motores?

Cuando acabó la actuación entre vítores y aplausos y con el jefe contento de cojones, rompí a llorar detrás del telón que ocultaba ya mi desnudez.

Vaya putada de vida, pensé. Vaya putada de vida…

M. L. F.

Blanco y rojo

Mi nueva colaboración en “Salto al reverso”.

M L. F.

SALTO AL REVERSO

Encajada,

sobre negro fundido en verde

sin esperanza,

hállase la silla de madera

de nuestros abuelos

—máscaras en la tierra—

lijada a conciencia

y con rabia.

Sobre ella,

descansa el cuerpo de mi madre

rendida.

Sus brazos caídos

a ambos lados,

los pliegues de sus nalgas,

a empujones las piernas

y su hermosa cabeza

tensa hacia atrás

—parece como si la sostuviera su pelo

caído en vertical—

aguantan su peso.

El tacto melodioso

del azul en sus pupilas

yacen ya,

rozando,

el infinito.

Dentro,

en sus entrañas,

su hijo muerto,

olor a procesión por dentro.

De su vagina

—marioneta sexual—

aún penden hilos de sangre

ya sólidos,

se anclan al negro suelo

como para que no se vaya.

Y la cruz,

sobre todas las cosas

y ninguna,

retiene,

imperturbable,

la escena.

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“AZAHAR” Revista poética – N.* 91

“AZAHAR” Revista poética – N.* 91

Hace unos días Jose Luis Rubio Zarzuela me envió una invitación para colaborar en el número 91 de la revista poética “Azahar”.

La orden: enviar un poema de tema libre con una extensión máxima de 30 versos.

No me lo pensé y acepté de inmediato.

Aquí os dejo las imágenes para que podáis ver los nombres de los colaboradores y mi poema.

La revista podréis verla en breves. Actualizaré la entrada cuando se haga visible.

Abrazos y gracias

Perdido entre espacios

Aquí os dejo el link que os llevará a Imagen encontró poemas, del blog “La Poesía No Muerde”, para que podáis ver dos grandes poemas que esta imagen encontró: uno de Jacobo Ocaña y el otro de Luces y Sombras, O. R.

El mío os lo dejo en esta entrada, después de la imagen.

Gracias, Hèléne Laurent.

Hélène Laurent, Imagen sacada de

Hélène Laurent, Imagen sacada de “En la cola” Disponible gratuitamente en ISSUU https://issuu.com/lapoesianomuerde/docs/en_la_cola_issuu_pdf

PERDIDO ENTRE ESPACIOS

¿Dónde están vuestras manos,

aquellas que me tocaban?

¿Dónde mi cuerpo,

modelado a vuestra imagen

y semejanza?

¿Dónde está la realidad

de mis articulaciones?

¿El material que me hacía

ser?

Ahora me movéis con ratones.

Me astilláis con teclas

y traslados.

Vago entre unos y ceros.

Soy ellos.

Me confunden vuestras mentes.

El 3D en vuestros ojos,

hechos software.

¿Dónde estáis vosotros?

Os habéis olvidado de este trozo de materia.

Os habéis olvidado de la esencia,

de la magia,

de este trozo de madera.

Marina López (A Coruña)

https://enelhuecodelaescalera.wordpress.com/

M. L. F.

Revista “Madera”, Berlín

Si queréis leerme en la revista “Madera Uno”, nacida en Berlín gracias a uno de los mejores escritores que encontré en este mundo literario, podéis acceder a este enlace que os lleva directos a mi página en Facebook donde aparece la publicación de cómo podéis conseguirla. De paso si queréis quedaros en ella, le dáis a me gusta y ya está.

Podéis adquirirla hasta el 2 de febrero. ¡Daos prisa!

“Madera Dos” ya está recién hecha. Así que ya podéis comprarla si queréis.

P.D.: Gastos de envío gratis

Gracias a todos de antebrazo

M. L. F.

Confesiones vacías

Confesiones vacías

Entras en el mismo bar de hace 30 años ya…

¿Cómo te sientes? ¿Qué ha cambiado? El alcohol. La poesía, del momento.

Se te ve centrado, loco, bohemio, demasiado francés. Te gustas.

Tu voz… El tiempo ha pasado. Ya vas viejo, viejo artista. Te lo recuerdan tus pastillas, tus manías e inseguridades por temor a que no se te entienda.

Estás como una puta cabra. Me encanta esa parte infantil que no has abandonado.

-Estoy acabado. Mira lo que dice el presentador de este circo. Como si yo fuera un dinosaurio, algo desproporcionado, que haría que la gente se sorprendiera. Pero soy lo que fui. Queda un reflejo.

La gente me quiere. ¿Por qué sino habrían de escoger mi escenario? Qué delgados están todos… Yo también estuve drogado muchas veces.

Es de día y el sol me quema la cabeza. De mi garganta salen rayos de luz.Pero no es de noche. Ya no puedo por las noches.

Tienes garra, viejo. ¡Alma!

Siempre me llamó la atención el poder hacer de los cantantes aún puestos hasta arriba de todo. Bueno, cualquier tipo de creador-artista.

-¡Tú estás hablando conmigo, joder! No hundas la cabeza, pedazo de gilipollas.

(Guitarra melódica)

No para de decirme: ¡yeah! ¡yeah!

Anda, “méteo polo cú”.

Las luces de la ciudad… La poesía… Oporto…

Me gusta el sonido que hacen mis zapatos contra la piedra dura de ayer al mismo tiempo que se mueven casi en imperceptibles círculos sobre la arenisca en esta calle silenciosa. Me recuerdan a los pasos de mi padre. Ahora se han convertido en los míos.

Ella está como siempre. El cuello sosteniéndole la cabeza hacia atrás. Me encanta que se le vea la garganta porque hace que su sonrisa sea amplia, seductora e infantil. Todo en ella es adorable. Mantiene la postura de chica traviesa, que no quiere aparentar serlo o sí, sabiendo que lo es…

-Aún me sigo divirtiendo, joder, aún lo sigo haciendo.

Un genio.

-Se me metía la música en la cabeza. Me dolía de tanto placer.

Tartamudeas al hablar. Me encanta.

-¿A qué coño quieren que juegue? En su puto circo de luces de neón de colorines y pantallas inmensas con el símbolo de la globalización, porque es el símbolo, sin duda, aunque pretendan darnos a entender otra cosa.

Toma premio de mierda.

-Brindan las copas en mi copa mientras mis ojos sudan lágrimas que nadie ve.

Que aburrido está todo hoy…

Siempre fuiste un alma noble. Eso ni la vejez te lo va a quitar.

En los ojos de mi madre siempre hay una luz, también. La que me encandiló. La que busco, esa chispa, que me acerque a la luz que tengo yo dentro de mí. En parte es egoísta.

-No me gusta dormir con ruidos.

Nunca he sido hipócrita. Nunca, en mis canciones. Jamás.

M. L. F.