Recopilación de los MEJORES blogs para {Lectores} de 2017

Muchísimas gracias a https://eneljardiningles.wordpress.com y a toda la comunidad blogger (todos compañeros y amigos de las letras, la imaginación y la creatividad) por incluirme en la “Recopilación de los MEJORES blogs para {Lectores} de 2017”.
Es todo un honor. ¡Felicidades a los elegidos!
Abrazos todos

En el Jardín Inglés

Sí, ya están aquí los resultados de las votaciones. Y también sé que los prometí para el 3 de marzo, pero ese es el problema de los optimistas: siempre pensamos que podemos hacer más cosas con el tiempo del que disponemos… y no.

Así que gracias a ti por tus votos y gracias por la {im}paciente espera.

Han sido unas votaciones atípicas, porque cada uno ha propuesto sus blogs favoritos y ‘no-repetidos’, por lo que ha quedado una lista muy curiosa y variada.

Como siempre, el mejor premio es tu lectura. Te invito a salir de tu zona de confort, dar un paseo por estos blogs y descubrir nuevos espacios.

¿Crees que falta algún blog por incluir en esta lista?

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Amara

Dibujo: Nessa G.

– Amara…, ¿qué te pasa…?

– …

– Últimamente, te noto ausente. Te quedas mirando al infinito, como ahora, y siento que desaparezco de tu mundo.

Mírame, te lo ruego. Me tienes muy preocupado. Hace días que sólo le sonríes al horizonte y tus ojos sólo miran serenos al cielo.

Tengo miedo.

– …

– No quiero presionarte… No quiero que hagas nada que no quieras hacer.

Sólo háblame, por favor…

Amara giró lentamente su cabeza hacia él. Le miró fijamente. Sus ojos eran todavía más verdes de lo que él recordaba. Destellos azules parecían asomar cuando el sol reflejaba de lleno su luz en ellos. Separó lentamente sus labios, más rojos que nunca, dejando escapar el aire que parecía contenido en ella desde hacía años, y habló:

– Sólo sueño.

Paralizado, como si fuera la primera vez que la veía, asintió y le impulsó a que continuara.

– Sólo sueño despierta. Sueño con nosotros dos, con lo que pudimos haber hecho juntos.

Las promesas de miles de aventuras que correríamos las hago realidad en mi pensamiento porque el tiempo las ha ahogado, y nosotros también…

Amara no apartaba la mirada de él. Empezaron a asomar lágrimas en sus ojos. Se había callado muchas cosas. Cosas que pensó que a él no le interesarían y que, por otra parte, no le interesaban.

La culpa, si es que existe, es de los dos. No supimos aprovechar lo que teníamos. Nos dedicamos a dejar pasar los días y a empezar con “quizá mañana”, pero ese mañana nos consumía en cada presente. Ahora ya pasó…

– …A-ma-ra…, yo…

– No digas nada, por favor. No hace falta,en serio.

Amara giró de nuevo su cabeza hacia el horizonte, que hacía más verdes sus ojos y más azules sus días, y respiró profundamente.

Por fin, después de tanto y nada, se sintió libre.

M. L. F.

Volar

Volar

Mi colaboración en El poder de las letras-Página de escritores

Todo empezó con la desaparición del vaso. No de un vaso cualquiera. Bueno, sí, un vaso corriente pero extremadamente especial, mágico. En él había dejado sus palabras y su aliento impregnando sus paredes.

No supe qué había pasado hasta hace poco.

Nuestros padres nos habían castigado durante una semana sin salir de casa por pintar con espray los cristales de un banco. Cosas de niños, joder.

Jamás habría imaginado lo que pasó. En realidad, nunca lo hubiera sabido sino hubiera tirado del hilo que unía su vaso con el mío. Éste se había roto al tirar de él porque mi amigo no daba señales de estar en su habitación. En ese momento, recuerdo que había pensado en la suerte que tenía de tener unos padres que, por lo menos, le dejaban salir de su cuarto. Que equivocado estaba…

“¿Se habría enfadado por romper nuestra única manera de comunicarnos?”

Todo parecía apuntar a eso.

Pasada la primera noche, en la que dormí como un bendito, pasó el día siguiente y el siguiente…

No veía ni siquiera a los padres de mi amigo. Las persianas descansaban bajadas y nadie se molestaba en abrirlas. Yo me quejaba a mis padres, les pedía explicaciones. Ellos trataban de tranquilizarme diciendo que volveríamos a hablarnos y esas cosas. Es fácil decir eso, pero pasarlo es difícil cuando sólo tienes un amigo.

Vencida la semana de castigo, mis padres me comunicaron que habían comprado una casita y que nos mudábamos ya.

Yo no quería dejar a mi amigo. ¡Esto era una locura! ¿Qué pasaba? ¿Por qué todo estaba ocurriendo tan rápido?

Las preguntas se quedaron sin respuesta hasta que hoy, diez años después, mis padres decidieron que ya era suficientemente fuerte como para afrontar la realidad.

Sabía de la imaginación desbordante de mi amigo. Todos se daban cuenta de que tenía una inventiva fuera de lo normal. La idea de los vasos comunicantes había sido de él.

Pero, como me contaron mis padres, le había jugado una mala pasada la primera noche de castigo.

Una imaginación libre sólo puede residir en el cuerpo de un alma libre.

Mi amigo no pudo soportar ni siquiera unas horas encerrado en su cuarto. Debió pensar que si Superman (del que era un gran fan) podía volar, porqué no iba a poder hacerlo él.

Así que abrió la ventana y saltó.

M. L. F.

Grietas en la carretera

Grietas en la carretera

Mi colaboración en “El poder de las letras”-“Página de escritores”.

Sólo

era una sombra.

Sólo,

su reflejo.

Su cabeza

era un arbusto

y su cuerpo…

Un haz de luz

reflejaba

Su contorno…

La mano

escondida

Tras la otra…

Señal de

Bienvenida

Mentira

Con tijeras

corta

Planos

líneas rectas

de adoquín

y asfalto

Ssshhh…

Quédate ahí

que tengo miedo.

Que yo…

Me quedo aquí.

Temo

que al no mirarnos,

desaparezcas…

Temo

que al no mirarnos…

¡Detrás de ti!

M. L. F.

Carta de despedida de Pequeña a los padres que nunca tuvo

Pequeña se sentó en su escritorio. Agarró la silla como para no escaparse y cogió el bolígrafo con sus manitas temblorosas. Éste iba a ser un ejercicio difícil: desengancharse de sus recuerdos bonitos, los menos, que tenía en su cabeza como mensajes publicitarios rodeados de luces de neón. Iba a deshacerse de la realidad que se había creado, de los padres que se había imaginado. Así que comenzó…

Se supone que es una carta para despedirme de la idealización en la que tengo metidos a mis padres, pero en el fondo parece que todo apunta a despedirme de la idealización que tengo en mi cabeza de mí misma como consecuencia del reflejo paterno, así es que…

Me gustaría despedirme agradeciéndoos todo esto:

Gracias por darme el aliento necesario para levantarme de la cama cuando apenas tenía uso de razón y me ensañáseis a apreciar la vida con los ojos abiertos.

Gracias por enseñarme a tener autonomía y a que hay más gente que me puede querer aparte de mi familia.

Gracias por enseñarme a estar contenta con mi cuerpo y con mi mente.

Gracias por explicarme lo que le pasaba a …. para no sentirme culpable; y dejar que llorara y expesara mis emociones, preguntándome, porque os preocupaba realmente lo que sentía.

Gracias por sentaros a mi lado, sin prisas, conscientes de lo importante que es que una niña comprenda que no es culpa suya.

Gracias por no hacerme sentir culpable ni cómplice de nada de lo que os atañera como pareja.

Gracias por no compararme con nadie.

Gracias por hacer que creyera en mis posibilidades y por orientarme adecuadamente.

Gracias por expresarme lo contentos que estábais del esfuerzo tan grande que estaba haciendo después de ya sabéis que.

Gracias por marcarme los horarios y por enseñarme cual era la mejor forma de organizarme.

Gracias por ayudarme a conocer mis límites sin juzgarme.

Gracias por hablar directamente conmigo antes que con nadie.

Gracias por no dejar que desaprovechara el tiempo, por hacer que lo valorara.

Gracias por respetar mi espacio y no hacerme sentir culpable por ello.

Gracias por sentaros conmigo y no dejarme sentir miedo, tristeza o culpabilidad, sino una seguridad calurosa y afectuosa.

Gracias por enseñarme a manejar mis emociones, a que las comprendiera y las expresara.

Gracias por todo y más, de verdad.

Un pequeño apunte: sólo me hubiera gustado que fuéseis reales.

Nadie es perfecto, ¿verdad?

Pequeña dejó el bolígrafo encima de la mesa, se reclinó en su silla y estuvo largo tiempo mirando a la pared imaginándose a los que pudieron haber sido sus padres.

La carta no había servido de nada.

M. L. F.