“Relatando” una vez al mes con Adella Brac

“Relatando” una vez al mes con Adella Brac

Copio correo electrónico:

Por tu compromiso y constancia con el reto 5 líneas, eres merecedora de una medalla de bronce.

Una muestra de la generosidad de Adella Brac para con los participantes del reto.

Este año el marcador se puso a cero. Así que tengo dos medallas de bronce con esta.

Aquí os dejo el enlace que os llevará a conocer sus fantásticas novelas.

Y aquí, los enlaces a mis relatos, por si no los habéis leído y os queréis pasar:

Enero

Febrero

Marzo

Gracias de todo corazón, Adella. Es todo un placer el que cada mes nos invites a estrujar nuestra imaginación en cinco líneas y con tres palabras.

M. L. F.

Caprichos de la naturaleza

Aquí os dejo mi participación en el #Reto5líneas que Adella Brac propone todos los meses. ¡Animaos!
Me incomoda el aspecto de la señora Margaret, mi ayudante secreta, con ese más que leve aire a Igor. Su curvatura dorsal, semejando un tronco propio de los árboles del Paraíso, le dota— por así decirlo— de una mirada estranguladora e inquisitiva. Temo que algún día me traicione si fracasa mi proyecto de dar vida a un conjunto de miembros muertos y no pueda pagarle lo prometido a cambio de su silencio y su ansiada operación de columna.
Por Marina López Fernández, del blog Por el hueco de la escalera

M. L. F.

“AZAHAR” Revista poética – N.* 91

“AZAHAR” Revista poética – N.* 91

Hace unos días Jose Luis Rubio Zarzuela me envió una invitación para colaborar en el número 91 de la revista poética “Azahar”.

La orden: enviar un poema de tema libre con una extensión máxima de 30 versos.

No me lo pensé y acepté de inmediato.

Aquí os dejo las imágenes para que podáis ver los nombres de los colaboradores y mi poema.

La revista podréis verla en breves. Actualizaré la entrada cuando se haga visible.

Abrazos y gracias

Principio de obsesión

Mi participación en el #Reto5líneas de febrero de Adella Brac.
Me siento culpable, una suerte de Marnie o de Raskólnikov. Hace cosa de una semana, me invitó a subir a su casa con la excusa de no recuerdo bien qué. El caso es que subí. Entre tanto cachivache mis ojos se posaron en uno de los objetos, que me atrajo de forma sorprendente. No sé por qué, pero cuando me lo acercó, me vi a mí mismo matándola y corriendo escaleras abajo con mi trofeo. He decidido dejar de leer tanto y pasar a la acción.

M. L. F.