¡Sorpresa!

El enlace que podéis ver aquí, os redireccionará a mi página de Facebook: Marina López Fernández-Por el hueco de la escalera

Para mí fue un notición, un salto que me ha dejado vuelta del revés. Así que os lo comparto.

Muchísimas gracias.

Abrazos y…,

¡vamos allá!

M. L. F.

Amara

Dibujo: Nessa G.

– Amara…, ¿qué te pasa…?

– …

– Últimamente, te noto ausente. Te quedas mirando al infinito, como ahora, y siento que desaparezco de tu mundo.

Mírame, te lo ruego. Me tienes muy preocupado. Hace días que sólo le sonríes al horizonte y tus ojos sólo miran serenos al cielo.

Tengo miedo.

– …

– No quiero presionarte… No quiero que hagas nada que no quieras hacer.

Sólo háblame, por favor…

Amara giró lentamente su cabeza hacia él. Le miró fijamente. Sus ojos eran todavía más verdes de lo que él recordaba. Destellos azules parecían asomar cuando el sol reflejaba de lleno su luz en ellos. Separó lentamente sus labios, más rojos que nunca, dejando escapar el aire que parecía contenido en ella desde hacía años, y habló:

– Sólo sueño.

Paralizado, como si fuera la primera vez que la veía, asintió y le impulsó a que continuara.

– Sólo sueño despierta. Sueño con nosotros dos, con lo que pudimos haber hecho juntos.

Las promesas de miles de aventuras que correríamos las hago realidad en mi pensamiento porque el tiempo las ha ahogado, y nosotros también…

Amara no apartaba la mirada de él. Empezaron a asomar lágrimas en sus ojos. Se había callado muchas cosas. Cosas que pensó que a él no le interesarían y que, por otra parte, no le interesaban.

La culpa, si es que existe, es de los dos. No supimos aprovechar lo que teníamos. Nos dedicamos a dejar pasar los días y a empezar con “quizá mañana”, pero ese mañana nos consumía en cada presente. Ahora ya pasó…

– …A-ma-ra…, yo…

– No digas nada, por favor. No hace falta,en serio.

Amara giró de nuevo su cabeza hacia el horizonte, que hacía más verdes sus ojos y más azules sus días, y respiró profundamente.

Por fin, después de tanto y nada, se sintió libre.

M. L. F.

El reto de los 30 meses

Hoy comienzo un reto que le planteé hace un tiempo a Nessa G., del blog “Los Lunes Perros”, a raíz del Reto de los 30 días que le propuso hacer Paulaimantada.

Paula, se propuso el reto de los 30 días dedicado al ejercicio físico; Nessa, al dibujo; y yo, a las letras, pero con una pequeña variante. En lugar de 30 días, yo lo haré en 30 meses. El último lunes de cada mes adjuntaré un relato (o lo que surja) a cada uno de los dibujos del reto de Nessa (ella ya lo acabó).

Así que, ¡empecemos!

M. L. F.

Volar

Volar

Mi colaboración en El poder de las letras-Página de escritores

Todo empezó con la desaparición del vaso. No de un vaso cualquiera. Bueno, sí, un vaso corriente pero extremadamente especial, mágico. En él había dejado sus palabras y su aliento impregnando sus paredes.

No supe qué había pasado hasta hace poco.

Nuestros padres nos habían castigado durante una semana sin salir de casa por pintar con espray los cristales de un banco. Cosas de niños, joder.

Jamás habría imaginado lo que pasó. En realidad, nunca lo hubiera sabido sino hubiera tirado del hilo que unía su vaso con el mío. Éste se había roto al tirar de él porque mi amigo no daba señales de estar en su habitación. En ese momento, recuerdo que había pensado en la suerte que tenía de tener unos padres que, por lo menos, le dejaban salir de su cuarto. Que equivocado estaba…

“¿Se habría enfadado por romper nuestra única manera de comunicarnos?”

Todo parecía apuntar a eso.

Pasada la primera noche, en la que dormí como un bendito, pasó el día siguiente y el siguiente…

No veía ni siquiera a los padres de mi amigo. Las persianas descansaban bajadas y nadie se molestaba en abrirlas. Yo me quejaba a mis padres, les pedía explicaciones. Ellos trataban de tranquilizarme diciendo que volveríamos a hablarnos y esas cosas. Es fácil decir eso, pero pasarlo es difícil cuando sólo tienes un amigo.

Vencida la semana de castigo, mis padres me comunicaron que habían comprado una casita y que nos mudábamos ya.

Yo no quería dejar a mi amigo. ¡Esto era una locura! ¿Qué pasaba? ¿Por qué todo estaba ocurriendo tan rápido?

Las preguntas se quedaron sin respuesta hasta que hoy, diez años después, mis padres decidieron que ya era suficientemente fuerte como para afrontar la realidad.

Sabía de la imaginación desbordante de mi amigo. Todos se daban cuenta de que tenía una inventiva fuera de lo normal. La idea de los vasos comunicantes había sido de él.

Pero, como me contaron mis padres, le había jugado una mala pasada la primera noche de castigo.

Una imaginación libre sólo puede residir en el cuerpo de un alma libre.

Mi amigo no pudo soportar ni siquiera unas horas encerrado en su cuarto. Debió pensar que si Superman (del que era un gran fan) podía volar, porqué no iba a poder hacerlo él.

Así que abrió la ventana y saltó.

M. L. F.

Revista “Madera”, Berlín

Si queréis leerme en la revista “Madera Uno”, nacida en Berlín gracias a uno de los mejores escritores que encontré en este mundo literario, podéis acceder a este enlace que os lleva directos a mi página en Facebook donde aparece la publicación de cómo podéis conseguirla. De paso si queréis quedaros en ella, le dáis a me gusta y ya está.

Podéis adquirirla hasta el 2 de febrero. ¡Daos prisa!

“Madera Dos” ya está recién hecha. Así que ya podéis comprarla si queréis.

P.D.: Gastos de envío gratis

Gracias a todos de antebrazo

M. L. F.

Revista #4 Eternity

Ya está recién hecha la Revista #4 Eternity del “Poder de las letras”.

Podéis descargaros el PDF gratis o comprarla para eBook por un precio simbólico para que pueda seguir creciendo.

En este número sus páginas están impregnadas de Navidad. Pero hay muchas más cosas.

Pasaos y comprobadlo. No tiene desperdicio.

Bueno, sólo decir que hay un relato mío: “Entremeses navideños”.

También podréis leer mi poema “A-Troz-os”, que la verdad fue una gratísima sorpresa encontrarme con él. No contaba con ello.

Espero que os guste.

Abrazos

In memóriam

Escáner_20171122
Rebuscando en el hueco de la escalera encontré este relato, que escribí con 14 años. Decidí enviarlo al “Ideal Gallego”. Cuál fue mi sorpresa cuando vi que lo habían seleccionado como mejor relato de la semana.

*La imagen la escogieron, acertadamente, los responsables de la sección del periódico*

*La corrección de la puntuación del texto corrió a cargo de Jorge López Fernández, mi hermano. A él va dedicado*

M. L. F.

La bienhablá

-Sí señor, tenía unas ganas de mear que te cagas.

-Muy bonito, como siempre. Que bien te expresas.

Esto me lo dice Q., siempre. El muy pesado, el inglesito de marras… Con su cuidada prosa cuando habla; que parece que estuviese escribiendo un libro, el pavo.

Ahora está el otro “levantao” y la perra al otro lado de la puerta. S. es lo contrario a Q. A veces se mofa de mí llamándome choni. Apenas puedes oírlo hablar. En realidad, tampoco me apetece muchas veces. Pobre. Es un santo. Pero cuando se pone a hablar es como si estuviese dando un puta clase de psiquiatría.

A ellos les gusta regodearse en sus erudit(h)eces.

No abre la puerta. Tá acojonau. El otro día, le solté una hostia dialéctica que flipas. Que yo te sé utilizar la palabra “dialéctica”, qué te pensabas.

Aaaahhh, malditos andobas. Si me hubiera apartado de ellos…, más me hubiera valido la pena.

Pero J. va y se tiene que ir. No hubiera acabado muy allá yo, de todas maneras. Creo que hubiese acabado siendo drogata.

No puede entrar. “Pequeñita…”-le dice a la perra mientras escribo-.

Mi niña llora. Sí, le llamo mi niña. Él le tiene mucho cariño.

Le voy a abrir la puerta a la gorda(también la llamo así). Se está paseando ansiosa delante de ella. La tía lo que quiere es colarse debajo del edredón; que le gusta más planchar la oreja bien calentita que a la menda.

Que vaya rollo a estas horas de la mañana, madre mía.

Los quiero mucho a los muy pesados. Son buenos tipos pero, que pesados, joder. Son a su manera…, pobres.

M. L. F.

Oculta

Clara presumía de ser una mujer fuerte, curtida en mil batallas. Desde fuera podía parecerlo, pero yo no podía dejar de pensar lo contrario. Todas y cada una de sus acciones, provocadas o no por ella, desembocaban, irremediablemente, en depresión. Soy su hermana, pero como si no lo fuera. Estamos alejadas por una serie de circunstancias. Me gustaría sentarme un día con ella y decirle con cariño que conmigo no tiene por que fingir.

*Reto5líneas del mes de noviembre de nuestra compañera Adella Brac .

M. L. F.

Hasta pronto

Te sigo desde el pueblo hasta el campo, Dios santo, no me lo creo. Te paran ante la puerta enrejada. Te sacan y te cargan a hombros. Tu cuerpo en posición perfectamente horizontal. Me pongo a un lado, cerca de ti, cerca del espacio que vas a llenar. Ladrillo, cemento, ladrillo, cemento, ladrillo… cemento… Una lágrima resbala por mi mejilla. Me siento muy sola. Fundido en negro.

M. L. F.

*Para “Reto 5 líneas”. Mes: octubre. Iniciativa de nuestra estimada Adella Brac