Once a Quince

Hay elementos

y elementos

que queman vida…,

que arrasan vidas.

M. L. F.

Anuncios

Uno a Ocho

No creo en banderas

Creo en los colores del cielo al atardecer y en el mar que me ancla la esperanza al alma

Creo en las luces de la ciudad apagada

Creo en las quimeras colgadas de las ventanas

En la música inesperada…

En la Luna pendiente del vuelo de las aves

En la oscuridad del afuera de mi luz por dentro

Pero, sobre todo, creo en nosotros

M. L. F.

Eternos

Eternos

I

Sólo quería decirle…,

que su aroma

rasgaba el aire del otoño

y ponía la luz

contra los cristales.

II

Te miro,

aunque no me veas.

Te siento,

aunque no me toques.

III

Déjame quererte libre

libre

Déjame quererte así

Cuando esté la mar baja

y la quietud de las luces anuncie

el vuelo de las aves hacia el verde infinito

de tus ojos…

Ahí,

ahí déjame quererte libre

libre

déjame quererte así.

IV

Contigo…

A

P

K

2

M. L. F.

A Coruña

A Coruña

Un ave sobrevuela el cielo,

cielo que se funde con la tierra,

tierra que se funde con el mar,

mar que acompaña,

fundido,

a la ciudad portuaria.

Ciudad de sueños de cristal,

frágil como mis desvelos,

como mis pensamientos…

Pensamientos de dureza que rasgan mis sueños,

sueños que cortan la ciudad,

ciudad que araña el mar…

Mar que acaricia la tierra,

tierra que implora al cielo,

cielo de mi soledad…

Soledad de mi sueño eterno.

M. L. F.

Nala

Decenas de sus pelos

volaban

como paja

bajo el sol

al son

de la brisa.

Las margaritas

se posaban

en el verde manto

arrulladas

con el latido

de su cálido corazón.

La hierba

besaba sus patas

como lenguas

de rocío.

Batallaban

las hojas

en su cuerpo,

mudas

ante la presencia

de su sexo.

Daba vueltas

como una mariposa

oliendo sus colores.

Se agazapaba detrás de mí

en busca

de su pelota,

aullando

como una perra.

M. L. F.

Marina López Fernández
Marina López Fernández